La verificación de carga se integra con su ERP o WMS por intercambio de ficheros, no por API. Su sistema deja un fichero con los SSCC que deben salir por un muelle; la aplicación lo verifica contra cada lectura y devuelve otro fichero con el resultado.
Qué le pedimos a su ERP, y qué no
Antes de seguir leyendo, la idea que importa: lo que le pedimos a su ERP son dos datos, no desarrollo. Dónde deja el fichero de entrada y en qué formato lo escribe. Nada más.
No hay que tocar código en su ERP, no hay que abrir un puerto, no hay que dar de alta un usuario técnico ni pedirle a su proveedor un módulo de integración. Si su sistema ya sabe escribir un fichero en una carpeta de red, ya cumple el único requisito real.
Esto es lo que separa este planteamiento de una integración clásica: no se conecta nada a su ERP. Se acuerda una carpeta y un formato, y a partir de ahí cada sistema hace lo suyo por su lado.
El flujo, fichero a fichero
El recorrido tiene tres pasos, y cada uno vive en un lado distinto:
- Entrada. Su ERP o WMS deja un fichero con los SSCC que debe expedir por un muelle concreto: qué palés se esperan y por dónde salen.
- Verificación. La aplicación recoge ese fichero y compara cada lectura del muelle contra esa lista, en tiempo real, según van cruzando los palés.
- Salida. Al cerrar la carga, la aplicación devuelve un fichero de resultado: qué SSCC se expidieron, cuáles faltan y cuáles se rechazaron por no pertenecer a esa carga.
Ese botón es literalmente el tercer paso del flujo: el fichero de salida que su ERP recoge para cerrar el albarán con conocimiento de causa, en vez de dar la carga por buena a ciegas.
Por qué un fichero y no una API
Para el responsable de sistemas, un fichero en una carpeta reduce el riesgo frente a una API en varios puntos concretos:
- Sin credenciales de API. No hay token ni usuario técnico de API que rotar, custodiar o que alguien olvide desactivar cuando cambia de proveedor. El acceso a la carpeta se resuelve con los permisos de red que su equipo de sistemas ya gestiona, no con una credencial de aplicación nueva.
- Sin red abierta hacia el ERP. No hace falta exponer un puerto ni abrir el ERP a una conexión entrante desde fuera. La carpeta es el único punto de contacto.
- Sirve con ERP antiguos. Un sistema que nunca tuvo API propia, o que la tiene pero cerrada, igualmente sabe escribir y leer un fichero.
- Si algo falla, el ERP no se entera. Un corte de red o un reinicio de la aplicación no tira ninguna conexión activa contra su sistema: el fichero simplemente espera en la carpeta hasta que se recoge.
Es la misma lógica que ya defendemos para el hardware del muelle: cuanto menos dependa la verificación de piezas ajenas a su control, más fácil es sostenerla en el día a día. Es el mismo argumento de fondo que desarrollamos al comparar el escaneo manual frente al automático en el muelle.
En qué formato
El fichero puede ir en JSON, en CSV o en el formato que ya use su ERP para otros intercambios similares. No le pedimos que adopte un estándar nuevo: se adapta Trazatech, no su sistema.
Por eso no existe una lista de ERPs compatibles. La fórmula real es más simple: cualquier ERP que sepa escribir un fichero en una carpeta puede integrarse así. El formato exacto de entrada y de salida se acuerda en cada instalación, junto con la ubicación de la carpeta.
Qué ve el operario mientras tanto
Todo ese intercambio de ficheros ocurre por detrás. En el muelle, el operario solo ve una pantalla que le confirma, con color y una palabra, si el palé que acaba de cruzar la puerta pertenece o no a esa carga.
Ese aviso en rojo es la razón de ser de todo lo anterior: el fichero de entrada le dijo a la aplicación qué SSCC esperar, la lectura no coincidió, y el operario lo sabe antes de que el palé suba al camión. Si quiere ver qué pasa cuando ese aviso no existe, tiene el detalle en envíos cruzados y palés fantasma.
Cuándo sí conviene integrar de verdad
El fichero de entrada de este artículo es la orden de carga: la misma lista de SSCC que en la integración directa con su SGA o WMS llamamos «orden de carga viva». La diferencia no es qué dato viaja, sino cómo y quién decide con él:
- Cómo llega. Aquí llega en lote, de una vez, antes de que empiece la carga. En la integración directa se mantiene viva dentro de su ERP y se consulta en el momento.
- Quién hace el cruce. Con el intercambio por ficheros, el cruce lo hace la aplicación de Trazatech: compara cada lectura contra la lista que recibió. En la integración directa, el cruce lo hace su propio sistema, que recibe la lectura y decide él mismo si coincide con la orden de carga.
Ninguna vía es mejor que la otra: son dos formas legítimas de resolver el mismo problema, y la diferencia real es quién tiene la última palabra. El fichero es la vía sin desarrollo, con la decisión en manos de la aplicación. La integración directa es la vía cuando prefiere que esa decisión la tome su propio ERP o WMS, en tiempo real. Cuál conviene depende de cómo trabaja hoy su sistema y de qué grado de control quiere conservar, no de lo que ofrezcamos nosotros.
¿Quiere saber qué ubicación y qué formato encajan con su ERP? Lo acordamos con su equipo de sistemas en el estudio de su caso, sin compromiso. Cuéntenos su sistema y le decimos qué carpeta y qué fichero necesita.
Si quiere comprobar cómo se ve el resultado sobre un caso real de expedición, tiene el detalle en prueba de carga y registro por etiqueta.